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Cómo conseguir que tu newsletter de Mailchimp no sea calificada como SPAM

Mi juguete favorito es La Bonilista, el “newsletter de noticias relevantes para personas importantes“. Llueva, nieve o haga calor, cada domingo a las 11 de la mañana, los tarugos -los suscriptores de la lista- han recibido puntualmente su entrega semanal de desvaríos varios. Y vamos por 93.

A pesar de que los tarugos no sean muy numerosos -2.341 en el momento de escribir este artículo- son muy leales y aguerridos, consiguiendo ratios de apertura cercanos al 60% con un CTR del 17%, cifras que harían babear a cualquier mail marketer. Sobre el papel, La Bonilista interesa, y mucho, a sus suscriptores y, sin embargo, en la gaceta 89 llegamos a…

El Día del Juicio Final

Enseguida supe que algo había ido mal. El ejército taruguil se encargó de que no se me pasara por alto…


Al rescatar la #bonilista de la carpeta spam he encontrado un montón de chicas rusas queriendo ser mis amigas y grandes ofertas de empleo
@jorgeuriarte
Jorge Uriarte

¡La Bonilista considerada SPAM! ¡Pero si la única publicidad que ponía era un “banner” de JIRA y otro de Otogami -que había fabricado yo con el Keynote- para, básicamente, rellenar espacio en la columna izquierda!

Se suponía que Mailchimp era de lo bueno lo mejor, de lo mejor lo superior en listas de correo.

Lo peor de todo era que, la estructura de la Bonilista no había cambiado nada en semanas. ¿Por qué ahora era considerada evil? ¿Qué había roto? ¿QUÉ ESTABA OCURRIENDO?

Y lo más curioso era que entraba como SPAM en los correos de Gmail, pero, en Hotmail, por ejemplo, no.

SPF? Wat the fok!

Pregunté en Twitter si alguien sabía qué podía estar pasando y recibí todo tipo de feedback. Desde que en la columna izquierda tenía demasiadas imágenes hasta que estaba sufriendo una confabulación judeo-masónica por parte de gente que estaba calificando La Bonilista como SPAM, pero la hipótesis más plausible llegó cuando algunos camaradas del metal me dijeron que era un lammer porque no tenía el SPF configurado para que apuntara a Mailchimp, mi gestor de newsletters.

Bonilsiat Enfurecida

 ¿Y qué carajo es eso del SPF? Pues, como dice Txarly, el “ABC del email marketing“. Lo que estaba pasando era que yo le estaba indicando a Mailchimp que enviara La Bonilista con info@bonillaware.com como dirección de correo de origen y así lo hacía, evidentemente desde sus propios servidores, que no tenían nada que ver con bonillaware.com… y eso le olía a chamusquina a Google que, directamente, lo empezó a filtrar como SPAM.

El SPF -o Sender Policy Framework- es un mecanismo de validación para precisamente resolver este tipo de situaciones.

El SPF permite a los administradores de un dominio especificar que hosts tienen permitido enviar correo en su nombre, mediante un registro específico SPF (o registro TXT) en la configuración del DNS de dicho dominio.

Para que lo entienda hasta mi madre, cuando Google u otro proveedor de correo recibe un mail, comprueba en el registro público del DNS del dominio que el host desde donde se ha recibido esté autorizado para enviarlo. Así que incluí dicho registro en mi DNS apuntando a Mailchimp.

Configuración DNS de Bonillaware

SPF de Bonillaware

La siguiente semana, envié la Bonilista conteniendo la respiración. ¿Se habrían resuelto todos mis problemas o me seguiría considerando Gmail un chico malo?

Triumph like the Chicos

Desde que configuré el registro SPF -y el TXT también, por si acaso, que es gratis- la Bonilista ha vuelto por sus fueros y no he vuelto a tener problema alguno con ningún servidor de correo.

Una demostración más de que nunca te acostarás sin saber algo nuevo y que la Comunidad te enseña y devuelve con creces todo lo que le das.

Bola Extra

Si eres un lammer como yo, es probable que tengas un DNS de juguete en el que no puedas configurar el registro SPF, como el que yo tenía en 1and1.

Después de hacer el bartolo con La Bonilista, configuré el DNS de bonillaware.com para que lo administrara Route 53, el servicio de gestión de DNS de Amazon, que tiene un precio ridículo y que me permite configurar hasta el color de calcetines del Administrador de Sistemas que cuida que mis cosas estén bien.

DNS como Dios manda

Por último, agradecer a Luis de Palacio de Mailjet y a David Carrero de Acumbamail por interesarse por mi problema y ofrecerse a echar una mano.

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Me voy a la QCon London 2013

Durante toda esta semana estaré en Londres para asistir a la QCon London 2013, una de las conferencias más importantes del mundo en lo que ahora se llama enterprise software development -o “desarrollo de software empresarial”- una especie de cajón desastre donde ahora nos meten a todos los que programamos con .NET o Java.

QCon Londres 2013

De miércoles a viernes, podré disfrutar de gente como Barbara Liskov, Simon Peyton Jones o Damian Conway. RESPECT.

Por supuesto Atlassian estará allí como uno de los principales patrocinadores del evento, pero en vez de estar en el booth atendiendo a la gente en plan azafato, creo que puedo aportar más a la Comunidad y representar mi papel de embajador, asistiendo a todas las charlas que pueda, tuiteando como si no hubiera mañana y escribiendo un post diario sobre lo más interesante que ocurra en la conferencia.

Atlassian Party!

Si vais a la conferencia, no dejéis de pasaros por la Conference Party, patrocinada Atlassian, el miércoles a las 18:40 para que compartamos una cervezota (ó 24).

Por cierto, si os habéis decidido a venir en el último momento y aún o os habéis registrado, introduciendo el código de descuento “ATLASSIAN”, os ahorraréis 50£ en la entrada.

Españoles. Camaradas del metal ¡Yo os convoco!

Si andáis por Londres pero no vais a asistir a la conferencia, sería genial que consiguiéramos juntar un día a la NUMEROSÍSIMA Comunidad técnica española que hay por ahí. Mañana, martes 4 de marzo, estaré en la reunión del Atlassian User Group de Londres, Si os pasáis por allí, será un placer enseñaros a beber cerveza, pero en cualquier caso el jueves por la noche estaré libre por si alguien quiere tomarse unas pintas y un fish and chips. Ahí lo dejo.

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Product Management: la maniobra del Loco Iván

El product management o gestión de producto es, en teoría, relativamente sencillo: documenta todos los requerimientos de las partes interesadas y prioríza teniendo en cuenta el coste de desarrollo y el valor aportado. Este genial y awesómico vídeo del genial y awesómico Henrik Kniberg lo explica en 15 minutos que son ORO PURO:

Pero La Realidad es bastante molesta y suele estropear el escenario perfecto que se dibuja en el vídeo de Henrik. En el Mundo Real, no es tan sencillo determinar el coste de desarrollo de cada funcionalidad ni mucho menos el supuesto valor aportado a los usuarios finales.

La cosa se complica aún más si incluyes actores suplementarios en el ciclo de desarrollo de tu producto, pero claves para determinar el éxito del mismo: tu competencia.

Gestión de producto teniendo en cuenta a tu competencia

La competencia es una de las principales guías para que los Product Managers definan la estrategia de producto. El problema es que, en algunas ocasiones, no es fácil determinar quien es realmente tu competencia. Aunque tu producto comparta el dominio funcional de otro, puede que se dirija a otro segmento del mercado, que se comercialice en un ámbito geográfico diferente o, simplemente, te IGNOREN porque no te consideren importante.

Algo que distinguirá a tus verdaderos competidores es que, les costará concebir un feature complete que no incluya tus principales características y les permita defenderse en las temidas matrices comparativas de funcionalidades.

Matriz comparativa por funcionalidades de producto

Matriz comparativa de funcionalidades

Esta estrategia se basa en dos premisas, cuanto menos, discutibles:

  1. El usuario medio es tonto y, por lo general, desconfiado. Así que, si no le damos todas y cada una de las funcionalidades de las que dispone en el mercado -aunque no las utilice ni las necesite- no va a apreciar el valor añadido de nuestra herramienta ni va a saber como compararla.
  2. Es más fácil vender una funcionalidad que ya existe en el mercado en vez de tener que explicar las ventajas de una nueva.

¿Cómo saber si alguien está intentando replicar nuestro roadmap? ¿Cómo defender tu diferenciación de la competencia? Una de tus opciones es hacer un Loco Iván.

La maniobra del Loco Iván

Durante la Guerra Fría, los submarinos soviéticos no disponían de los potentes sonares de cola que montaban los submarinos americanos. Eso hacía que tuvieran un ángulo muerto en su popa, donde el ruido producido por sus hélices y maquinaria de propulsión les impedían registrar la presencia de otros navíos.

Para detectar submarinos enemigos ocultos en ese ángulo muerto, los rusos practicaban una estrategia denominada Loco Iván: cambiar bruscamente de rumbo -a veces, hasta 180º- para detectar a cualquier posible perseguidor…algo que también podemos probar en nuestra estrategia de product management.

Maniobra del Loco Iván

La maniobra del Loco Iván explicada para Samurais del código

Un ejemplo: el Loco Iván en Otogami

Otogami aun está construyéndose como producto. Con un marketing de baja intensidad y sin apenas labor comercial, aún no somos una competencia más allá del mercado nacional. Sin embargo, nos sorprendió comprobar que otra web de búsqueda y comparación de ofertas implementaba una de nuestras funcionalidades únicas. ¿Casualidad o persecución? Había llegado el momento de hacer un Loco Iván.

Nuestro brusco giro de timón se denominó Otoscore, una puntuación dinámica de videojuegos basada en la calidad/precio, más allá de la calificación de la prensa especializada que obtuvieron en su lanzamiento.

Ejemplo de Otoscore

El Otoscore en todo su esplendor

Aunque hayamos decidido hacer público nuestro roadmap, el Otoscore no era algo que nuestra competencia pudiera esperar, ni mucho menos copiar. Primero, porque no es, ni mucho menos, una funcionalidad clave para la búsqueda y comparación de ofertas. Segundo, porque no existe nada parecido en el mercado.

Y sí, ha sido una maniobra más que arriesgada, ARRIESGADÍSIMA. No sólo porque dedicar tiempo y recursos a algo que no genere ingresos directa e inmediatamente es duro para una startup, sino porque no teníamos NI IDEA de como iban a recibir los usuarios una funcionalidad que no habían pedido. Cabe la posibilidad de que tengamos que tirar todo el desarrollo a la basura.

Product Management a lo Curro Jimenez

En realidad, tomar la decisión de hacer un Loco Iván fue bastante sencilla. Luchamos con tal desventaja de recursos contra competidores extranjeros, que la única estrategia posible es ser absurdamente osados. No es una queja ni un lloro, sino una explicación de porqué, mientras otros prefieren jugar a ser Steves Jobs de todo a 100, nosotros hemos decidido aplicar tácticas de Curro Jimenez. Hay que golpear duro, de forma inesperada y con todo lo que tengas. Sin reservas. No queda otra.

Afortunadamente, por el momento, parece haber funcionado. Nuestros usuarios han recibido el Otoscore con estusiasmo y, ahora, disponemos de una nueva funcionalidad de la que carece la competencia. Si, de verdad, alguien pretende replicar nuestro roadmap, tendrá que dedicar tiempo y recursos para conseguirlo, pero, sobre todo, tendrá que descubrirse como competidor ¿Quién persigue ahora a quién?

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Emails transaccionales

Los emails transaccionales son una de esas muchas cosas de las que no te preocupas hasta que no tienes una web seria y, sin embargo, son una parte crítica de tu experiencia de usuario.

No he encontrado ningún artículo en castellano con toda la información sobre mensajes transaccionales que he necesitado. Así que he decidido escribir una entrada que detalle de forma sencilla sus características más importantes y cuáles son los principales proveedores de servicios.

Proveedores Mails Transaccionales

¿Qué es un email transaccional?

Pues, básicamente, cualquier correo que no forma parte de un envío masivo y discriminado, sino que es remitido como consecuencia de un evento relacionado con el destinatario, sea este o no el causante del mismo.

Un mensaje transaccional es, por ejemplo, el típico mail que suelen mandar las webs cuando nos registramos como usuarios para confirmar nuestra dirección de correo. Pero también son correos transaccional los mails que nos envía Twitter cuando nos escriben un mensaje directo; o Facebook cuando alguien quiere convertirse en nuestro amigo sin que nosotros hayamos hecho nada por recibirlo.

¿Y a mí qué? ¿Por qué es eso tan importante para mi web?

Nuestros emails transaccionales deben cumplir dos características básicas:

  1. Rapidez en el envío. Si tardamos 2 minutos en enviar un correo de confirmación que permita que un nuevo usuario comience a usar nuestra aplicación, hay muchas posibilidades de que dicho usuario se canse, abandone nuestra web y no vuelva nunca más.
  2. Maximizar la seguridad en la entrega. Si no enviar un correo de confirmación en el registro de una web es un problema, no conseguir entregar un correo de confirmación de reserva de una habitación de hotel, por ejemplo, puede ser un PROBLEMÓN.

Por supuesto, podemos implementar nuestro propio servicio de mensajes transaccionales, pero la casuística a cubrir es inmensa (envíos, reenvíos, alertas…) y, además, debemos resolver problemas de fontanería pura que escapan a nuestro control, como la posibilidad de que nuestro servidor de correo haya sido incluido en una lista negra por haber enviado mensajes de SPAM.

Proveedores de Servicios

Iba a hacer una comparativa de los principales proveedores de servicios de gestión -y, creedme, hay muchos- hasta que di con una completísima comparativa en Social Compare que me ha ahorrado el trabajo.

Hay soluciones para todos los gustos, desde un servicio sencillo como SES -construido como complemento de Amazon AWS- a sistemas más completos como Mandrill, el servicio de emails transaccionales de Mailchimp, pasando por soluciones “todo en uno” como Mailjet.

Mandrill, el gestor de correos transaccionales de Mailchimp

Entre los distintos valores añadidos que podemos encontrar están, desde completos sistemas de reporting para conocer las estadísticas de correos abiertos y contestados, hasta la posibilidad de contratar una IP dedicada para asegurarnos de que la reputación de nuestros correos no se vea comprometida por los mails de otros clientes del proveedor de servicios.

La mayoría de proveedores cobran por uso, con un precio base que incluye un número máximo de correos y un cargo por mails suplementarios enviados. Y muchos tienen un plan gratuito para un número limitado de correos al mes, más que suficiente para probar el servicio.

Si la mayoría de las empresas ya no se plantean siquiera gestionar por sí mismas su servicio de correo, ¿de verdad lo vas a hacer tú con tus emails transaccionales?

Bola Extra

Tremenda currada la que se ha pegado el amigo Janote, en el comentario de aquí abajo. Unas 10.000 veces mejor que el artículo en si. ¡Kudos para ti Jano!

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El arte de compartir: cómo conseguir que difundan tus contenidos en redes sociales

Mucho gurú del Social Media asegura que, para difundir tu web por las distintas redes sociales, basta con colocar un par de botones en los que se lea “Me gusta” y “Compartir en Twitter”. Una mamarrachez como un piano.

En realidad, conseguir que la gente comparta tu contenido es MUY difícil. Si queréis comprobarlo, intentad buscar los ratios de difusión (porcentaje de visitas a una web en las que se comparte contenido) de cualquier web. Es uno de los secretos mejor guardados por los webmasters que creen que, si les haces una foto o conoces sus datos de tráfico, les robarás su alma y les impedirás reunirse con el Gran Espíritu.

No os puedo dar el ratio de difusión exacto de Otogami porque aún tenemos que configurar los eventos de Google Analytics, pero os puedo dar una cifra aproximada: una soberana mierda.

Botonera Social en la ficha de producto de Otogami.com

De las 8.900 visitas que hemos tenido desde que lanzamos el alpha hace un mes, no creo que hayamos conseguido más de 10 clics en los botones sociales de juegos y especiales.

Y, una vez que he reconocido que somos tan losers como cualquiera, ¿qué podemos hacer? Pues… mejorar. Y tenemos algo de idea sobre cómo hacerlo. El anterior artículo de Bonillaware, por ejemplo, ha sido compartido más de 180 veces entre Twitter, Facebook, Google+ y LinkedIn.

Durante todos los años que llevo trabajando en esto, he identificado algunos patrones sobre lo que funciona y lo que no a la hora de intentar que la gente comparta contenido. Así que, aquí tenéis bonitrucos para conseguir que la gente comparta tu contenido:

1. Crea contenido que mole

Parece de perogrullo, pero lo primero que tienes que hacer si quieres que la gente comparta tu contenido es crear algo que mole tanto como para que la gente lo comparta. No voy a escribir la enésima recomendación sobre cómo escribir un artículo atractivo sino que me voy a centrar en diseño de producto.

En el primer boceto de la ficha de producto de Otogami incluí 2 gráficos rechulones y rechingones: un histórico de precio del videojuego y un mapa de calor en base a calidad y precio de videojuegos similares. La verdad es que no veíamos muy clara la utilidad de ambos gráficos -al fin y al cabo, suponíamos que la gente sólo quería encontrar el mejor precio de un juego en concreto- pero buscamos El Efecto Wolfram Alpha, esa sensación de “¡esto es la pera limonera!” que te invade cuando ves los grafiquítos que Wolfram Alpha dibuja en cualquier búsqueda que hagas, por chorras que sean.

Wolfram Alpha

Si la gente no comparte tu contenido, no quiere decir que sea malo, pero es muy probable que tampoco esté dejando a nadie con el culo torcido de la impresión. Hay 27 zillones de webs haciendo lo mismo que tú. Tú veras si quieres destacar o ser uno más. Nosotros lo tenemos claro e incluiremos gráficos rechulones y rechingones.

Semurat, el Dios sexy del agilismo

2. Cuida la posición

Un fin de semana, el ratio de difusión de la Bonilista se disparó en comparación con lo que había conseguido hasta la fecha. ¿Por qué? ¿Había empezado a incluir fotos de gatitos? No. El único cambio que introduje fue repetir la botonera social al FINAL del contenido, en vez de al principio del mismo.

El cierre de todas las Bonilistas

En realidad, tiene bastante sentido pedirle a la gente que comparta tu contenido sólo una vez que lo ha consumido y tiene capacidad de decidir si este tiene la calidad suficiente para ser difundido. Como mucho, se puede repetir la botonera social antes y después del contenido para reforzar la llamada a la acción o call to action como dicen los de Burgos.

No parece una idea muy descabellada cuando los expertos en marketing de Atlassian utilizan la misma estrategia… 

Doble botonera social en el blog de Atlassian

3. Mima el diseño

Los scripts y widgets han hecho mucho daño. Todas las Redes Sociales tienen herramientas para que cualquiera pueda integrarlas fácilmente en su web y blog. El problema es que proporcionan una base, un diseño básico que encaja con calzador en todos los sitios y no se ajusta a ninguno. También existen cientos de barras o botoneras sociales que implementan lógica de difusión de contenido con mayor o menor acierto.

Lo ideal es crear un diseño propio que se adapte a la imagen de nuestro sitio web, pero tenemos que tener mucho cuidado. He comprobado que, después de años y años quemándose los ojos y achicharrando su cerebro con las mismas botoneras sociales chillonas, los usuarios han desarrollado una ceguera absoluta ante todos los elementos de diseño relacionados con la difusión de contenidos que no incluyan los logos y colores corporativos de las distintas Redes Sociales.

Os pongo un ejemplo claro y que conozco en primera persona: la botonera social de la web de las empanadas Milán Dopico. Un diseño sobrio y elegante con el que nos estamos comiendo los mocos.

Ejemplo de botonera social en el pie de página de Milán Dopico

No hay que olvidar nunca que un diseñador DISEÑA. Usa paletas de colores, tipografías y distribuye los elementos gráficos con el objetivo de crear la mejor experiencia de uso. La gente de negocio tenemos otros objetivos y, si hay que poner un botón grande y naranja para que la gente haga lo que queremos que haga, lo ponemos.

Como casi siempre, en el punto medio está la virtud y los mejores resultados se producen cuando diseño y negocio trabajan juntos, pero no debemos olvidar que un botón que nadie utiliza es un elemento gráfico que no funciona, por muy bonito que sea.

4. Trabaja la fontanería

Tu trabajo no acaba cuando consigues que la gente comparta tu contenido, sino que acaba de empezar. Tan importante como promover la difusión de tus contenidos es facilitar que esta se haga con calidad.

Para conseguirlo, los desarrolladores tenemos varias herramientas con las que ayudar a que otros entiendan qué queremos compartir y cómo queremos hacerlo. La más extendida es el protocolo Open Graph -creado por Facebook- con el que podemos convertir nuestra página web en un objeto que todas las Redes Sociales que implementen el protocolo puedan entender.

Tanto Facebook, Twitter como Google+ implementan Open Graph, aunque cada una de ellas tiene sus peculiaridades o incluso extensiones, como es el caso de las Twitter Cards.

El mayor problema en el trabajo con la fontanería de la difusión de contenido es que siempre dependes de un tercero para probar una intención que se basa en la pura prueba y error.

Epílogo

Conseguir que la gente comparta tu contenido es todo un reto, pero la recompensa es tan grande que merece la pena intentarlo. Los usuarios que difunden tu web no son solo un canal de tráfico inmediato sino, además, auténticos prescriptores que te presentan y validan ante su círculo social.

Seguiré intentando crear contenido que merezca la pena ser difundido voluntariamente. Si crees que con este artículo lo he conseguido y lo compartes, permíteme que te dé las gracias. Llegar a más gente siempre hace la conversación más interesante.

Bola Extra

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