Últimamente, se están haciendo las cosas muy bien a nivel de marketing en Galicia. A las acciones y campañas de Estrella Galicia, que se está convertido en un referente nacional e internacional, se suma Supermercados Gadis y su ‘Vivamos como Galegos‘, que ya va por su quinta temporada.

Podemos clasificar la publicidad en dos grandes tipos: la publicidad racional, basada en contenidos informativos, prácticos y lógicos, y la publicidad emocional, fundamentada en provocar emociones y vincularlas a nuestros deseos y de la que ya hablamos en su momento.

Hoy quiero hablar un tipo de marketing emocional especifico que yo denomino marketing épico. Heroicidad, fatalismo y un punto de esperanza. Ese que te provoca el deseo de levantarte del sillón para invadir Portugal y del que el último anuncio de la cadena gallega es una fantástica muestra que no os podéis perder. Tres minutos de pura magia.

Durante tres minutazos de superproducción, 184 segundos para ser exactos, no se da ni una sola razón racional por la que debamos comprar en Supermercados Gadis, sino que el objetivo es provocar en el público objetivo una sensación de pertenencia a algo más grande que uno mismo, el pueblo gallego, y reforzar el sentimiento de que Gadis es “uno de los nuestros“.

La brillantez de la campaña se basa fundamentalmente en dos grandes pilares:

  • La elegancia con la que se han resaltado las mejores cualidades de Galicia y los gallegos sin sugerir en un sólo momento que estos sean mejores que nadie ni compararlos con otras regiones en las que Gadis tiene negocio o pueda tenerlo.
  • La inteligencia al explotar la simpatía que provoca la región dentro y fuera de España.

Al contrario de lo que muchos piensan, el marketing épico no es malo por sí mismo -toda marca o producto provoca sentimientos-, sino que lo negativo es intentar utilizar esos sentimientos para engañar al consumidor. Además, esconde verdaderas obras maestras. ¿O hay alguien que no se emocione al ver este anuncio, sea o no sea del Atleti?

Si buscas seguidores en vez de usuarios, si quieres fans en vez de clientes, si buscas establecer una relación que trascienda tus productos, puede que el marketing épico sea para ti.

¿Incluso en el sector de las tecnologías de la información? Por supuesto (eBay), por supuesto (Apple), por supuesto (Monster.com). Ya es hora de que acabemos con estúpidas vergüenzas y miedos. ¿Hablamos?

Bola Extra

  • El llanero solitario que sale cabalgando en el anuncio de ‘Vivamos como Galegos‘ se llama Javier Vidal Paredes. Un auténtico figura y uno de los mejores amigos de mi cuñado Pepiño.
  • Al ver por primera vez el anuncio, mi mujer entró en estado de shock al descubrir, CON TREINTA AÑAZOS, que ‘esmagar‘ no es una palabra castellana… ^_^
  • http://twitter.com/fran_mosteiro Fran Mosteiro Valdés

    Sencillamente brutal el anuncio. Se me han revuelto las tripas.
    Fmdo: filho de galego ;)

  • Anónimo

    Thanks for your share!
    Here are some great jackets for you guys.
     http://www.belstaff-italia.com/

  • http://blog.carlossanchez.eu/ Carlos Sanchez

    La verdad es que se saltan las lágrimas cuando ves sus anuncios lejos de Galicia

  • http://twitter.com/regiluze Ruben Eguiluz

    Esto ha funcionado… se me han puesto los pelos como escarpias y no tengo nada de Gallego, por lo menos hasta hoy  ;-)

    El marketing épico no sé si se tiene que hacer siempre, pero lo que si tenemos que conseguir siempre, es que nuestros clientes sean nuestros fans, y se tatúen el nombre de la empresa en el brazo :P

    saludos.

    • http://www.bonillaware.com David Bonilla

      Esa es la idea! Es difícil, pero debe ser el objetivo, por ambicioso que sea. Y, para conseguirlo, las empresas españolas deben empezar a darse cuenta de que no lo conseguirán NUNCA si no trasmiten unos valores con los que la gente se pueda identificar…

  • Daniel López

    Yo será que no soy gallego ni del atleti, pero soy inmune :D. No por ser mejor ni peor, simplemente a mí este marketing me repele.

  • http://www.facebook.com/people/Guillermo-Montoya-Fanegas/601928181 Guillermo Montoya Fanegas

    ¡Bestial! No puedo decir otra cosa.