En las tripas de Amazon: aventuras y desventuras de un vendedor afiliado

Intentar trabajar como vendedor afiliado de Amazon implica superar problemas que quedan ocultos para el usuario final. En este artículo conocerás algunos.

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Cuando pensamos en Amazon, todos los que nos dedicamos a la informática lo asociamos con granjas de servidores que hacen funcionar la mitad de Internet. Pero Amazon, además de eso, es una tienda. Aunque a veces se nos olvide, SOBRE TODO, es una tienda. Y trabajar con ella te hace conocer otra cara del gigante tecnológico.

APIs cutres, inconsistencia de datos entre frontend y backend, tiempos de respuesta altísimos, inseguridad para conseguir un precio final… si quieres conocer la travesía en el desierto que supone trabajar (en serio) con Amazon, ponte el casco, abróchate el cinturón y sigue leyendo.

Jeff Bezos, jefazo de Amazon

El desarrollo de Otogami está suponiendo un auténtico master en marketing de afiliación. El concepto es muy sencillo: un tercero redirige visitas a la web de un vendedor y este le da una comisión a cambio de cada producto vendido.

Es un negocio de MILES de millones de dólares y, para que os hagáis una idea de su importancia, el 40% de las ventas de Amazon provienen de vendedores afiliados, como nosotros.

Pensaréis que algo que mueve tanto dinero tendrá detrás un soporte awesómico, ¿no? Pues os vais a quedar con el culo torcido…

La API de Amazon: mala no, lo siguiente

Lo malo de la API de Amazon es que… no es una API, sino un servicio web que proporciona un único punto de entrada para hacer TODAS las peticiones y consultas, mediante el uso de chorrocientos parámetros.

Una API que, además, funciona con cuotas de uso que varían según tus ventas medias diarias. Antes, de 2.000 hasta un máximo de 25.000 peticiones por hora. Ahora, con una nueva regla que permite una sola petición por segundo o, lo que es lo mismo, un máximo de 3.600 peticiones a la hora.

Trabajar con estas cuotas podría llegar a ser aceptable, si no fuera porque Amazon también limita el número de resultados máximos que te puede devolver cada consulta a 100. Y, si lo sobrepasas, te devuelve un error COMO UNA CASA.

Eso no sólo quiere decir que tendrás que multiplicar el número de peticiones para poder consultar todo el catálogo de Amazon, sino que no podrás hacer consultas del tipo “dame todos los videojuegos” y tendrás que resolverlo a base de prueba y error, con consultas del tipo “dame todos los videojuegos de PS3, del genero acción y que, además, valgan menos de 20€”. Las posibilidades de cagarla y dejar fuera una parte del catálogo, también aumentan exponencialmente.

Por si esto fuera poco, desde hace un año, han limitado las ofertas de comercios asociados que devuelve la API a… una, que no tiene por qué ser la más barata que te encuentres en la web.

Y eso no es lo peor… hemos detectado inconsistencias entre los datos de backend (la API) y el frontend (la web). Traducido al cristiano: que la API te da un precio DISTINTO al que te encuentras en la web cuando visitas la página del artículo…

Entre unas cosas y otras, tardamos más de 2 horas en procesar todo el catálogo de Amazon, cuando cualquier otra tienda no nos lleva más de 20 minutos. Ralentizaba tanto la actualización de otras tiendas que decidimos llevarnos el proceso que consultaba la API de Amazon a un servidor independiente y separarlo del resto.

[box type=”info” style=”rounded”]Sí, la API de Amazon es mala, pero es mejor que NO TENER API ni medio alguno de consultar sus datos de forma automática, que es como están la mayoría de las tiendas de comercio electrónico.[/box]

No lo llames scraping, llámalo Juan Palomo

Y, una vez que te das cuentas de que no puedes fiarte de la API de Amazon para ofrecer datos sólidos a tus usuarios, ¿qué puedes hacer para mejorar la calidad de tus datos? La opción más evidente es hacer scraping -escribir un programa que simula la navegación por las páginas de Amazon y procesa la información-. El problema es que, Amazon prohibe el scraping en sus términos de servicio.

Amazon y Scraping

Así que no te quedará otra que actualizar y completar a mano tus datos… pero, en el hipotético caso de que aún y con todo quisieras hacer scraping de Amazon, estos son los retos a los que te enfrentarías:

  • amazon.es, amazon.co.uk, amazon.com… son mundos distintos, con catálogos distintos y precios distintos
  • La mayoría de los productos de amazon.com o no se mandan a España o no son tan competitivos incluyendo los gastos de envío
  • Las mejores ofertas disponibles para su compra en España suelen estar en amazon.co.uk
  • Muchos de los productos y mejores ofertas de amazon.co.uk son vendidos por comercios asociados, terceros que venden a través de Amazon a cambio de una comisión de sus ventas.
  • No todos los comercios asociados envían a España
  • No todos los comercios asociados tienen los mismos gastos de envío que Amazon
  • No todos los comercios asociados publican información acerca de los países con los que trabajan y los gastos de envío para cada uno de los mismos.

Por ejemplo, para saber si un comercio hace envíos internacionales, no encontraréis ningún sitio donde poder consultarlo directamente. Tendréis que comprobar en la lista de ofertas de un producto determinado si la oferta de ese comercio contiene la frase “International & domestic delivery rates” en vez de, simplemente, “Domestic delivery rates“.

Comercios asociados de Amazon

Cuando se pulsa sobre ese enlace, a veces, se obtienen los gastos de envío que, en algunos casos, son fijos y, en otros casos, variables. Es importante recalcar el A VECES. Porque, en muchos casos, para saber si un comercio asociado envía o no a España y el coste de envío. tendrás que llegar hasta la página de confirmación de pedido.

Y aquí es donde los valientes scrapers deben pensarse muy mucho si quieren seguir adelante porque, hasta el momento, no ha sido necesario siquiera registrarse para navegar, pero, para llegar a la página de checkout de Amazon, tendrás que introducir una tarjeta de crédito. Eso te identificará y permitirá que los abogados del gigante del comercio electrónico lleguen hasta ti, en el remoto caso de que decidan iniciar una caza de brujas… ¿Estás seguro de que quieres jugar con la Inquisición?

[box type=”info” style=”rounded”]Sí, en teoría, Amazon prohibe hacer scraping en su web. Si lo haces, te arriesgas a tener un problema. Pero, en realidad, Amazon sólo quiere protegerse de gente que hace scraping para algo mucho más malicioso y complejo que intentar aumentar la calidad de sus datos, como establecer precios de forma dinámica en base a roturas de stock de la competencia… [/box]

Entonces, ¿es Amazon como Mordor?

No he descrito ni el 10% de los problemas que hemos encontrado para incorporar el catálogo de Amazon y los hacks que hemos tenido que implementar para solucionarlos, pero espero que sea suficiente para demostrar la complejidad que supone intentar trabajar (bien) con Amazon.

Más allá de los problemas de su API, el programa de afiliación de Amazon tiene muchas carencias. Por ejemplo, la imposibilidad de obtener un precio final de los artículos en moneda local de forma automatizada o la inexistencia de soporte de afiliación de segundo nivel, para compartir un porcentaje de tu comisión con webs y blogs que te referencien.

En general, parece más pensado para el blogger que escribe un artículo y pone un enlace afiliado a manivela, que para alguien que intente hacer algo más profesional. Pero, no creáis que el resto de los programas de afiliación están mucho mejor…

El Mordor del Marketing

Amazon, hoy por hoy, es uno de los mejores programas de afiliación que existe: tiene un amplísimo catálogo, buenos precios y da más comisión que nadie (alrededor del 5-7% en videojuegos). Comparado con otras tiendas, ¡es un cohete!

El problema no es Amazon sino que el marketing de afiliación está muy dejao para el volumen de dinero que mueve.

Si os ha sorprendido la complejidad de la integración con una tienda, imaginad lo que supone integrarse con 19 webs, como hace Otogami. Un número que se incrementará, en breve, con nuevas incorporaciones.

Seguro que, después de leer este artículo, más de uno deje de pensar que los afiliados no aportan valor para ganar esa comisión… un TOPICAZO más a superar en este país.

Bola Extra